Con la actual guerra de precios entre las diferentes cadenas, hay mucha presión hacia los proveedores para que bajen sus precios ya que muchas ahora quieren demostrar que sus precios son los más bajos. Las cadenas que son buenas estrategas comienzan por presionar a los dos o tres proveedores con mayor participación en cada categoría porque ellas saben que una vez que ceda alguno de ellos, el otro proveedor probablemente caerá en el jueguito por miedo a perder participación. Una vez logrado esto, para ellas será más fácil presionar a otros proveedores con menor participación en la categoría.
Esto representa sin lugar a dudas un gran problema para los proveedores ya que una vez que se enteran las otras cadenas que bajaron el precio a su competidor, presionarán para obtener al menos una reducción en el precio similar a la de su competencia.
Una vez que se reduce el precio es prácticamente imposible al menos en el corto plazo, subirlo a como estaba originalmente, teniendo un impacto negativo en la rentabilidad del negocio de cada proveedor en particular. Aquí valdría la pena preguntarse:
Cada vez que voy con algún comprador, ¿voy solamente a negociar, o voy a hacer negocios?
Es por ello recomendable, que todo proveedor se mantenga firme en cuanto a mantener su precio y encuentre otras opciones que por una parte le permitan seguir siendo atractivo para los consumidores aunque la competencia haya cedido ante la presión y baje sus precios, y por otra parte, que pueda también ofrecer estas opciones a los compradores de las diferentes cadenas como una alternativa cuando pidan reducciones de precio, como podrían ser: ofrecer ofertas armadas, bonus packs, etc…
Finalmente, antes de iniciar cualquier negociación siempre será bueno recordar:
“Negociar cualquiera puede, hacer negocio no todos pueden”
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